sábado, 5 de mayo de 2012

Deseando morir




Anne Sexton



Ahora que lo preguntas, la mayor parte de los días no consigo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lascivia regresa.


Ni siquiera entonces tengo nada contra la vida.

Conozco bien las hojas de hierba que mencionas,
los muebles que has puesto al sol.


Pero los suicidas poseen un lenguaje especial.

Al igual que carpinteros, quieren saber que herramientas. 
Nunca preguntan por qué construir.


En dos ocasiones me he expresado con tanta sencillez,         

he poseído al enemigo, comido al enemigo,                      
he aceptado su destreza, su magia.


De este modo, grave y pensativa,

más tibia que el aceite o el agua,
he descansado, babeando por el agujero de mi    boca.


No se me ocurrió exponer mi cuerpo a la aguja.

Ni siquiera estaban la córnea y la orina sobrante.
Los suicidas ya han traicionado el cuerpo.


Nacidos sin vida, no siempre mueren,

pero deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que incluso los niños mirarían con una sonrisa.


¡Empujar toda esa vida bajo tu lengua!

que, por sí misma, se convierte en una pasión.
Es la muerte un hueso triste, lleno de golpes, se diría,


y a pesar de todo ella me espera, año tras año.

para reparar delicadamente una vieja herida, 
para liberar mi aliento de su prisión dañina.


Balanceándose, así se encuentran a veces los suicidas,

rabiosos ante el fruto,  una luna inflada,
abandonando el pan que confundieron con un beso,

dejando la página del libro abierta al azar, 
algo sin decir, el teléfono descolgado
y el amor, lo que quiera que haya sido, una infección.


Anne Sexton (Anne Gray Harvey) (Norton, Massachusetts: 9 de noviembre de 1928-Boston: 4 de octubre de 1974) poeta estadounidense.
Pasó la mayor parte de su vida en los alrededores de Boston. Vivió en San Francisco y Baltimore.En 1945, estudió en un colegio-pensión, la Rogers Hall School, en Lowell,Massachusetts. Se casó en 1948 con Alfred Muller Sexton II, conocido por el pseudónimo «Kayo». Vivieron juntos hasta su divorcio en los años 1970 y tuvieron dos hijas, Linda Gray Sexton (1953), que más tarde se haría novelista, y Joyce Sexton (1955). En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, sufrió su primer colapso nervioso, y fue admitida en el hospital Westwood Lodge. En 1955, después del nacimiento de su segunda hija, Sexton sufrió otra crisis y fue hospitalizada de nuevo; sus hijas fueron enviadas a vivir con sus abuelos paternos. Ese mismo año, en su cumpleaños intentó suicidarse.
Su médico, el doctor Martin Orne, la alentó a escribir poesía y en 1957 se unió a un taller de poesía animada por John Holmes. Poco después sus poemas conocieron cierto reconocimiento, sobre todo con sus publicaciones en varias revistas de prestigio estadounidenses como el New Yorker, Harper's Magazine o Saturday Review. Su mentor, W.D. Snodgrass, intentó desarrollar su creatividad. Su poema Heart's Needle la inspiró para escribir The Double Image, poema sobre las relaciones entre madre e hija.
En el atelier de John Holmes, conoció a la poeta Maxine Kumin, de quien no se separó hasta el final de su vida y con quien escribió 4 libros infantiles. En otro taller conoció a Sylvia Plath, animada por Robert Lowell. Y más tarde dirigirá sus propios talleres en el Boston College, el Oberlin College y la Colgate University.
Sexton ofrece al lector una visión íntima de la angustia emocional que caracterizó su vida. Anne convirtió la experiencia de ser mujer en el tema central en su poesía, es la figura moderna del poeta confesionalista, a pesar de que soportó críticas por tratar asuntos tales como la menstruación, el aborto y la drogadicción.
Se suicidó en 1974 inhalando monóxido de carbono. Su cuerpo se halla en el cementerio-crematorio de Forest Hills, a las afueras de Boston.
                                                                                            






  

jueves, 26 de abril de 2012

Cálculo elegíaco

Wislawa Szymborska






Cuántos de los que he conocido
(si de verdad los he conocido)
hombres, mujeres
(si esta división sigue vigente),
han atravesado este umbral
(si esto es un umbral),
han cruzado este puente
(si se puede llamar puente).
       
Cuántos después de una vida más corta o más larga
(si para ellos en eso sigue habiendo alguna diferencia),
buena porque ha empezado,
mala porque ha acabado
(si no prefirieran decirlo al revés),
se han encontrado en la otra orilla
(si se han encontrado
y si la otra orilla existe).
       
No me es dado saber
cuál fue su destino
(ni siquiera si se trata de un solo destino,
y si es todavía destino).
       
Todo
(si con esta palabra no lo delimito)
ha terminado para ellos
(si no lo tienen por delante).
       
Cuántos han saltado del tiempo en marcha
y se pierden a lo lejos con una nostalgia cada vez
mayor.
(si merece la pena creer en perspectivas).
       
Cuántos
(si la pregunta tiene algún sentido,
si se puede llegar a la suma final
antes de que el que cuenta se cuente a sí mismo)
han caído en el más profundo de los sueños
(si no hay otro más profundo).
       
Hasta la vista.
Hasta mañana.
Hasta la próxima.
Ya no quieren
(si es que no quieren) repetirlo.
Condenados a un interminable
(si no es otro) silencio.
Ocupados sólo con aquello
(si es sólo con aquello)
a lo que los obliga la ausencia.

       
De "Fin y principio" 1993 Versión de      Abel A. Murcia





Wisława Szymborska  (Prowent, actual Kórnik, 2 de julio de 1923 - Cracovia, 1 de febrero de 2012) fue una poetisa, ensayista y traductora polaca, Premio Nobel de Literatura 1996.
Después de terminar la educación secundaria, trabajó en los ferrocarriles y, más tarde, ingresó en la Universidad Jagellónica a la carrera de Lengua y Literatura Polaca y Sociología, que no concluyó por problemas económicos.
En sus años universitarios comenzó a publicar poesía en periódicos y revistas (su primer poema publicado fue Busco la palabra, aparecido en el suplemento literario del diario Dziennik Polski en marzo de 1945 ), en una de las cuales trabajó como secretaria e ilustradora. En Vida Literaria, revista en la que entró en 1953, tuvo una columna de crítica (1968-1981). Su primer poemario apareció en 1952 (debería haber publicado su primer libro en 1949, pero no pasó la censura). Más tarde, repudiaría de sus dos primeros libros publicados, por estar demasiado apegados al realismo socialista.
Fue miembro del comunista Partido Obrero Unificado Polaco, del que con el tiempo se iría distanciando hasta adoptar una postura crítica (en 1957 ya comienza a tener contacto con disidentes, entabla amistad con Jerzy Giedroyc y colabora en su revista Kultura que se publica en París).
Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores, y obtuvo numerosos honores y premios, entre los que destaca el Premio Nobel de Literatura 1996.



miércoles, 25 de abril de 2012

Alguna vez, de pronto, me despierto...

Julia Prilutzky




Alguna vez, de pronto, me despierto: 
Un dolor me recorre tenazmente, 
un dolor que está siempre, agazapado, 
por saltar, desde adentro. 
Entonces tengo miedo. 
Entonces, me doy cuenta que estoy sola 
frente a mí, frente a Dios, frente a un espejo 
lleno de mis imágenes, 
de rostros polvorientos. 

Estoy sola, pero siempre estoy sola: 
Es lo único cierto. 
El amor era un huésped, 
la soledad es siempre el compañero 
que permanece al lado, inconmovible. 
Lo único seguro, verdadero. 
Oigo mi corazón, vieja campana 
que dobla y que golpea, 
que rebota en las sienes y en la nuca 
y en la boca y los dedos. 
Es cierto, tengo miedo. 
Miedo de no poder gritar, de pronto, 
de que ya sea demasiado tarde 
para un ruego. 
La costumbre ahoga las palabras 
y alarga el desencuentro. 
Ah, tantas cosas quedarán ocultas, 
perdidas, sin recuerdo, 
tantas palabras que no fueron dichas, 
tantos gestos. 

Unos dirán: Yo sé, la he conocido, 
fue una ardiente rebelde, 
se desolló las manos y la vida 
por defender los que creyó más débiles. 
Otros dirán: Yo sé, la he conocido, 
era dura, malévola, 
avara de ternura, con la boca 
mostraba su desprecio. 
Alguien dirá: Y cómo sonreía... 
Qué importa 
lo que vendrá después del gran silencio. 
Claro que tengo miedo. 
Así, en la madrugada 
mientras algún dolor -un dolor, siempre- 
va hincando sus agujas en mi cuerpo, 
abro las manos en la sombra dulce 
para atrapar mi soledad, de nuevo, 
y me quedo a su lado, sin moverme, 
con los ojos abiertos 
la vida detenida. 
Toda mi sangre es un temor inmenso.



Julia Prilutzky Farny fue una poetisa ucraniana naturalizada argentina, nacida en Kiev en 1912 y fallecida en Buenos Aires el 8 de marzo del 2002. Desarrolló su carrera literaria en la Argentina.

En 1936 fundó el grupo "Veinte Poemas Jóvenes". En 1937 comenzó a trabajar en el el diario La Nación. También se desempeñó en las revistas "El hogar", "El mundo" y "Para tí". Fue directora de la revista cultural "Vértice".
En 1972 se publica "Antología del amor", volumen que contenía seis libros editados entre 1939 y 1967. Parte de estos poemas son incorporados a la telenovela "Pablo en nuestra piel", de Alberto Migré.  Esto hace que se convierta rápidamente en un "best seller" vendiendo 180.000 ejemplares en cuatro años y 80.000 más en la década siguiente. Muchos poemas fueron musicalizados por importantes artistas como Héctor Stamponi, Eladia Blázquez y Chico Novarro

sábado, 17 de marzo de 2012

"Me moriré en París..."

César Vallejo



(Piedra negra sobre una piedra blanca)


Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.


Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.


César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro


también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos... 



César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, Perú, 16 de marzo de 1892 - París, 15 de abril de 1938), poeta y escritor peruano considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX. Fue, en opinión del crítico Thomas Merton, "el más grande poeta universal después de Dante". Publicó en Lima sus dos primeros poemarios: Los heraldos negros (1918), que reúne poesías que si bien en el aspecto formal son todavía de filiación modernista, constituyen a la vez el comienzo de la búsqueda de una diferenciación expresiva; y Trilce (1922), obra que significa ya la creación de un lenguaje poético muy personal, coincidiendo con la irrupción del vanguardismo a nivel mundial. En 1923 dio a la prensa su primera obra narrativa: Escalas melografiadas, colección de estampas y relatos, algunos ya vanguardistas. Ese mismo año partió hacia Europa, para no volver más a su patria. Hasta su muerte residió mayormente en París, con algunas breves estancias en Madrid y en otras ciudades europeas en las que estuvo de paso. Vivió del periodismo complementado con trabajos de traducción y docencia. En esta última etapa de su vida no publicó libros de poesía, aunque escribió una serie de poemas que serían publicados póstumamente. Publicó en cambio, libros en prosa: la novela proletaria o indigenista El tungsteno (Madrid, 1931) y el libro de crónicas Rusia en 1931 (Madrid, 1931). Por entonces escribió también su más famoso cuento, "Paco Yunque", que fue publicado años después de su muerte. Sus poemas póstumos fueron agrupados en dos poemarios: Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz, publicados en 1939 gracias al empeño de su viuda, Georgette Vallejo. La poesía reunida en estos últimos poemarios es de corte social, con esporádicos temas de posición ideológica y profundamente humanos. Para muchos críticos, los “poemas humanos” constituyen lo mejor de su producción poética, que lo han hecho merecedor del calificativo de “poeta universal”. 

jueves, 1 de marzo de 2012

Tu nombre


Marguerite Yourcenar





Tu nombre que te fue dado por tu madre,
Tu nombre que se derrama en mi amarga garganta
Como una venenosa gota de miel.
Tu nombre que grité bajo cada cielo
Y llorado en todos los lechos;
Tu nombre que leo
En filigrana en todas las páginas de mi infortunio.
Tu nombre claro como el llanto
Vertido en nosotros por uno de los Angeles.
Tu nombre, como un bello niño desnudo que se revolcó en todos los fangos;
Tu nombre, que me magulla la boca.
Tu nombre con quien me acuesto
Como con un talismán;
Tu nombre como la sentencia que me condena al destierro.
Tu nombre que gimoteo como una mendiga que continuaría
sus lamentos a las puertas de una ciudad en llamas;
Tu nombre donde se han posado como moscas tantas habladurías infames;
Tu nombre, que las gentes pronuncian como si fuese el de un recién llegado
Tu nombre, X del desconocido
Que eres tu mismo.
Tu nombre de bautismo
Inscripto sobre los registros negros del Diablo y sobre el libro de oro de Dios.
Tu nombre que nada me hará desaprender;
Tu nombre, que es junto a tu recuerdo la sola cosa que tu no puedas recobrarme,
Porque cualquiera puede proferirlo bajo el cielo azul;
Tu nombre, del cual cada letra es uno de los clavos de mi pasión;
Tu nombre, el único del que me recordaré la mañana de la Resurrección.

“Ton Nom” de , 1936. Traducción ©Carlos Alvarado, 2009





Marguerite de Crayencour nació en Bruselas (Bélgica). Su madre, Fernande de Cartier de Marchienne, que provenía de una familia aristocrática belga, murió a los diez días de su nacimiento por complicaciones en el parto, y la niña fue educada por su padre, Michel-René Cleenewerck de Crayencour, que provenía de una familia aristocrática francesa, en la casa de la abuela paterna, en el norte de Francia, Mont Noir, cerca de la frontera con Bélgica. Yourcenar leía a Racine y a Aristófanes a la edad de ocho años. Su padre le enseñó latín a los 10 y griego clásico a los 12.  A partir de 1919 abandona su apellido real y empieza a firmar como Marguerite Yourcenar, siendo éste un anagrama de Crayencour. Su primera novela, Alexis, fue publicada en 1929. En 1939, para que pudiera escapar de los problemas bélicos, su mejor amiga en ese momento, una traductora norteamericana llamada Grace Frick a la que había conocido en París en 1937, la invita a Estados Unidos, donde dará clases de Literatura comparada en la ciudad de Nueva York, ella y Frick se harán amantes y seguirán juntas hasta la muerte de ésta en 1979 a consecuencia de un cáncer de mama.

Tradujo al francés Las olas de Virginia Woolf, en 1937, Lo que Maisie sabía de Henry James, en 1947, y obras de Yukio Mishima.
En 1947 obtuvo la nacionalidad norteamericana. En 1951 publica en París su muy documentada novela histórica Mémoires d'Hadrien (en español Memorias de Adriano), en la que estuvo trabajando a lo largo de una década. La novela fue un éxito inmediato y tuvo una gran acogida por parte de la crítica. Su presentación fue el motivo para volver a Francia después de doce años de ausencia.
En Memorias de Adriano, Yourcenar recrea la vida y muerte de una de las figuras más importantes del mundo antiguo, el emperador romano Adriano. La obra está escrita a modo de larga carta del emperador a su nieto adoptivo y futuro sucesor, Marco Aurelio. Adriano le explica su pasado, describiendo sus triunfos, su amor por Antinoo y su filosofía. Memorias de Adriano fue una novela pionera que ha servido de influencia en la posterior novelística histórica y se ha convertido en una obra maestra moderna.
Ganadora de los premios Femina y Erasmus, en 1980 fue la primera mujer elegida miembro de número de la Academia francesa, aunque desde 1970 ya pertenecía a la Academia belga. Una de las más respetadas escritoras en lengua francesa, tras el éxito de Memorias de Adriano, siguió publicando novela, ensayo, poesía y tres volúmenes de memorias.
Yourcenar vivió la mayor parte de su vida en su casa Petite Plaisance, en Mount Desert Island, en el estado de Maine, y sus restos descansan junto a los de Grace Frick en la misma isla, en una sencilla tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. La casa de ambas es ahora un museo dedicado a su memoria, abierto al público durante los veranos.
Legó sus archivos personales y literarios a la Harvard University de Cambridge. En su Houghton Library pueden ser consultados libremente miles de cartas, fotografías y manuscritos  excepto algunos documentos, que quedarán liberados en 2057. En Bruselas, su ciudad natal, existe también, desde 1989, el CIDMY: Centre International de Documentation Marguerite Yourcenar, que atesora numerosos fondos gráficos y escritos y ofrece información puntual sobre actividades y publicaciones relacionadas con la afamada autora.


lunes, 20 de febrero de 2012

POEMA XXIII


Diego De Castro-Korgi





Imaginé el poema de  nuestra vida juntos;
el que inventé por años, desde el día lejano
en que mi mirada hilaste en la red de tus ojos.
Como una calle larga con un atardecer al fondo,
pasé por los sitios donde un día estuvimos,
te vi primero al otro lado de la acera:  borrosa
tu  imagen entre las mil cosas de la calle
y  de pronto cruzaste hacia donde yo estaba.
El futuro nunca se sabe, pero algo presiente
el alma ilusionada y una sola cosa nos brilla
entre las mil cosas que nos suceden sin tregua.

Yo vivo noches todavía recordando el color
enigmático  de esos ojos que encontré, ese
brillo  que nació  y creció en mi campo sediento
de noches,   amores  y anhelos. Y que importa,
yo digo,  que importa si esa calle larga tiene un
final  que aún  no veo: ya fue mío ese fulgor,
ese rayo  desprendido  de una luna llena evocadora.
Hay silencios en las noches  que solo cortan
suspiros y latidos de corazones desbocados;
mi silencio tiene un aura de luz nocturna, un haz
silencioso,  un faro con tu luz aún encendida  

Yo  guardé hasta hoy el calor de tus manos
entre  las mías,  por esa calle donde el frio nos
desafiaba, donde pasamos de largo mil  puertas
y ventanas,  tantos pasos lentos y afanados, 
Tus manos fueron refugio, coraza y espada
y las mías tejieron un lazo y ya no pude, no quise
desatarlo y en cambio até tus horas a mis relojes, 
y tu ataste tu luna a mis noches , tu luz a mi ventana,
tus sueños de mujer a mi deseo, ataste a mi pluma
tus hojas  en blanco: las  que llené de letras  
como se llenan de  recuerdos nuestros días.

jueves, 2 de febrero de 2012

Bajo una pequeña estrella


Wisława Szymborska





Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado
      por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo
      el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco
      de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
      a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
      respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
      cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.

Versión de Abel  A. Murcia





Wisława Szymborska ((Kórnik, 2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012) fue una poetisa polaca. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996.

La escritora y poeta polaca nació en Bnin, que hoy forma parte de Kórnik, cerca de la ciudad de Poznań. Su familia se trasladó en 1931 a Cracovia, y va a ser en esta ciudad donde curse sus estudios y de la que fuera residente.
Ha escrito varios libros de poesía así como prosas llenas de humor y agudeza. El Premio Nobel en 1996 hizo que fuese al fin conocida en Occidente. Ha sido ya muy difundida en castellano y en catalán.
Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Herbert o Milosz, a quien admiró desde muy joven.