sábado, 17 de marzo de 2012

"Me moriré en París..."

César Vallejo



(Piedra negra sobre una piedra blanca)


Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.


Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.


César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro


también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos... 



César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, Perú, 16 de marzo de 1892 - París, 15 de abril de 1938), poeta y escritor peruano considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX. Fue, en opinión del crítico Thomas Merton, "el más grande poeta universal después de Dante". Publicó en Lima sus dos primeros poemarios: Los heraldos negros (1918), que reúne poesías que si bien en el aspecto formal son todavía de filiación modernista, constituyen a la vez el comienzo de la búsqueda de una diferenciación expresiva; y Trilce (1922), obra que significa ya la creación de un lenguaje poético muy personal, coincidiendo con la irrupción del vanguardismo a nivel mundial. En 1923 dio a la prensa su primera obra narrativa: Escalas melografiadas, colección de estampas y relatos, algunos ya vanguardistas. Ese mismo año partió hacia Europa, para no volver más a su patria. Hasta su muerte residió mayormente en París, con algunas breves estancias en Madrid y en otras ciudades europeas en las que estuvo de paso. Vivió del periodismo complementado con trabajos de traducción y docencia. En esta última etapa de su vida no publicó libros de poesía, aunque escribió una serie de poemas que serían publicados póstumamente. Publicó en cambio, libros en prosa: la novela proletaria o indigenista El tungsteno (Madrid, 1931) y el libro de crónicas Rusia en 1931 (Madrid, 1931). Por entonces escribió también su más famoso cuento, "Paco Yunque", que fue publicado años después de su muerte. Sus poemas póstumos fueron agrupados en dos poemarios: Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz, publicados en 1939 gracias al empeño de su viuda, Georgette Vallejo. La poesía reunida en estos últimos poemarios es de corte social, con esporádicos temas de posición ideológica y profundamente humanos. Para muchos críticos, los “poemas humanos” constituyen lo mejor de su producción poética, que lo han hecho merecedor del calificativo de “poeta universal”. 

jueves, 1 de marzo de 2012

Tu nombre


Marguerite Yourcenar





Tu nombre que te fue dado por tu madre,
Tu nombre que se derrama en mi amarga garganta
Como una venenosa gota de miel.
Tu nombre que grité bajo cada cielo
Y llorado en todos los lechos;
Tu nombre que leo
En filigrana en todas las páginas de mi infortunio.
Tu nombre claro como el llanto
Vertido en nosotros por uno de los Angeles.
Tu nombre, como un bello niño desnudo que se revolcó en todos los fangos;
Tu nombre, que me magulla la boca.
Tu nombre con quien me acuesto
Como con un talismán;
Tu nombre como la sentencia que me condena al destierro.
Tu nombre que gimoteo como una mendiga que continuaría
sus lamentos a las puertas de una ciudad en llamas;
Tu nombre donde se han posado como moscas tantas habladurías infames;
Tu nombre, que las gentes pronuncian como si fuese el de un recién llegado
Tu nombre, X del desconocido
Que eres tu mismo.
Tu nombre de bautismo
Inscripto sobre los registros negros del Diablo y sobre el libro de oro de Dios.
Tu nombre que nada me hará desaprender;
Tu nombre, que es junto a tu recuerdo la sola cosa que tu no puedas recobrarme,
Porque cualquiera puede proferirlo bajo el cielo azul;
Tu nombre, del cual cada letra es uno de los clavos de mi pasión;
Tu nombre, el único del que me recordaré la mañana de la Resurrección.

“Ton Nom” de , 1936. Traducción ©Carlos Alvarado, 2009





Marguerite de Crayencour nació en Bruselas (Bélgica). Su madre, Fernande de Cartier de Marchienne, que provenía de una familia aristocrática belga, murió a los diez días de su nacimiento por complicaciones en el parto, y la niña fue educada por su padre, Michel-René Cleenewerck de Crayencour, que provenía de una familia aristocrática francesa, en la casa de la abuela paterna, en el norte de Francia, Mont Noir, cerca de la frontera con Bélgica. Yourcenar leía a Racine y a Aristófanes a la edad de ocho años. Su padre le enseñó latín a los 10 y griego clásico a los 12.  A partir de 1919 abandona su apellido real y empieza a firmar como Marguerite Yourcenar, siendo éste un anagrama de Crayencour. Su primera novela, Alexis, fue publicada en 1929. En 1939, para que pudiera escapar de los problemas bélicos, su mejor amiga en ese momento, una traductora norteamericana llamada Grace Frick a la que había conocido en París en 1937, la invita a Estados Unidos, donde dará clases de Literatura comparada en la ciudad de Nueva York, ella y Frick se harán amantes y seguirán juntas hasta la muerte de ésta en 1979 a consecuencia de un cáncer de mama.

Tradujo al francés Las olas de Virginia Woolf, en 1937, Lo que Maisie sabía de Henry James, en 1947, y obras de Yukio Mishima.
En 1947 obtuvo la nacionalidad norteamericana. En 1951 publica en París su muy documentada novela histórica Mémoires d'Hadrien (en español Memorias de Adriano), en la que estuvo trabajando a lo largo de una década. La novela fue un éxito inmediato y tuvo una gran acogida por parte de la crítica. Su presentación fue el motivo para volver a Francia después de doce años de ausencia.
En Memorias de Adriano, Yourcenar recrea la vida y muerte de una de las figuras más importantes del mundo antiguo, el emperador romano Adriano. La obra está escrita a modo de larga carta del emperador a su nieto adoptivo y futuro sucesor, Marco Aurelio. Adriano le explica su pasado, describiendo sus triunfos, su amor por Antinoo y su filosofía. Memorias de Adriano fue una novela pionera que ha servido de influencia en la posterior novelística histórica y se ha convertido en una obra maestra moderna.
Ganadora de los premios Femina y Erasmus, en 1980 fue la primera mujer elegida miembro de número de la Academia francesa, aunque desde 1970 ya pertenecía a la Academia belga. Una de las más respetadas escritoras en lengua francesa, tras el éxito de Memorias de Adriano, siguió publicando novela, ensayo, poesía y tres volúmenes de memorias.
Yourcenar vivió la mayor parte de su vida en su casa Petite Plaisance, en Mount Desert Island, en el estado de Maine, y sus restos descansan junto a los de Grace Frick en la misma isla, en una sencilla tumba en el Brookside Cemetery de Somesville. La casa de ambas es ahora un museo dedicado a su memoria, abierto al público durante los veranos.
Legó sus archivos personales y literarios a la Harvard University de Cambridge. En su Houghton Library pueden ser consultados libremente miles de cartas, fotografías y manuscritos  excepto algunos documentos, que quedarán liberados en 2057. En Bruselas, su ciudad natal, existe también, desde 1989, el CIDMY: Centre International de Documentation Marguerite Yourcenar, que atesora numerosos fondos gráficos y escritos y ofrece información puntual sobre actividades y publicaciones relacionadas con la afamada autora.


lunes, 20 de febrero de 2012

POEMA XXIII


Diego De Castro-Korgi





Imaginé el poema de  nuestra vida juntos;
el que inventé por años, desde el día lejano
en que mi mirada hilaste en la red de tus ojos.
Como una calle larga con un atardecer al fondo,
pasé por los sitios donde un día estuvimos,
te vi primero al otro lado de la acera:  borrosa
tu  imagen entre las mil cosas de la calle
y  de pronto cruzaste hacia donde yo estaba.
El futuro nunca se sabe, pero algo presiente
el alma ilusionada y una sola cosa nos brilla
entre las mil cosas que nos suceden sin tregua.

Yo vivo noches todavía recordando el color
enigmático  de esos ojos que encontré, ese
brillo  que nació  y creció en mi campo sediento
de noches,   amores  y anhelos. Y que importa,
yo digo,  que importa si esa calle larga tiene un
final  que aún  no veo: ya fue mío ese fulgor,
ese rayo  desprendido  de una luna llena evocadora.
Hay silencios en las noches  que solo cortan
suspiros y latidos de corazones desbocados;
mi silencio tiene un aura de luz nocturna, un haz
silencioso,  un faro con tu luz aún encendida  

Yo  guardé hasta hoy el calor de tus manos
entre  las mías,  por esa calle donde el frio nos
desafiaba, donde pasamos de largo mil  puertas
y ventanas,  tantos pasos lentos y afanados, 
Tus manos fueron refugio, coraza y espada
y las mías tejieron un lazo y ya no pude, no quise
desatarlo y en cambio até tus horas a mis relojes, 
y tu ataste tu luna a mis noches , tu luz a mi ventana,
tus sueños de mujer a mi deseo, ataste a mi pluma
tus hojas  en blanco: las  que llené de letras  
como se llenan de  recuerdos nuestros días.

jueves, 2 de febrero de 2012

Bajo una pequeña estrella


Wisława Szymborska





Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado
      por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo
      el primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco
      de un minué.
Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
      a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
      respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos,
      cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me esfuerce después para que parezcan ligeras.

Versión de Abel  A. Murcia





Wisława Szymborska ((Kórnik, 2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012) fue una poetisa polaca. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996.

La escritora y poeta polaca nació en Bnin, que hoy forma parte de Kórnik, cerca de la ciudad de Poznań. Su familia se trasladó en 1931 a Cracovia, y va a ser en esta ciudad donde curse sus estudios y de la que fuera residente.
Ha escrito varios libros de poesía así como prosas llenas de humor y agudeza. El Premio Nobel en 1996 hizo que fuese al fin conocida en Occidente. Ha sido ya muy difundida en castellano y en catalán.
Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Herbert o Milosz, a quien admiró desde muy joven.

viernes, 13 de enero de 2012

Dicho de otra forma


Urzula Koziol 




Mi libertad es una palabra que callaré
o que quizás anotaré sobre un pedazo de papel
para transmitírtela.
Mi libertad es un lápiz del azar
una baguette o un estilógrafo en la mano
para garrapatear maquinalmente sobre la arena
o hacer trazos
al dorso de un billete 
usado
o quizá para incitar a las letras a avanzar
como si yo quisiera deletrear el mundo
queriendo hacerlo más legible así sea sólo un poco
y sin duda de este modo hacerlo igualmente avanzar.
Mi libertad es la lengua en la que me dirijo a ti
la lengua en la cual recibo tu respuesta
a fin de ir a tu encuentro o evitarte;
pero mi libertad es ante todo este instante
durante el cual inclino las palabras unas hacia otras
bajo un ángulo muy particular así no sea mas que para
que dejen de evitarse entre sí como si estuvieran despellejadas
instante durante el cual yo las uno permanentemente
casi por lazos matrimoniales,
yo las emparento por sentidos en clanes, grupos y estrofas
y las ordeno
sin cesar yo las ordeno
para que finalmente cesen de devorarse comerse
-como tienen la costumbrey entonces las hago salir del estado de canibalismo salvaje
de recíproco hocico
(y entonces ordeno las palabras como si borrara sus pecados)
yo soy la donante
yo soy la autora del planeta de los poemas con un gesto real
yo los libero
los pongo en libertadinsuflándoles al final una parte de mi propia alma
(incluso si todo ello debiera ser considerado una catástrofe)
mi poema de todos modos
no será más que una caja negra
de todas formas en el fondo
entre sus estrofas
se curva la prueba de la existencia del instante
que aparte de eso ya no existe en parte alguna
y que por otra parte puede se que no haya existido jamás
para persona distinta a mí
yo misma
y es mi libertad
de justamente poder tomar un tal instante
del anaquel del infinito tiempo
darle forma
encerrarlo entre la caja alargada de las estrofas negras
y detenerlo
cuidarlo -¿Pero para siempre? 
Di -¿Para siempre? 

Traduccion de Rafael Patiño




Prominente poeta polaca, Urszula Kozioł - la primera mujer que se encontró entre los ganadores de Civitate Wratislaviensi Donato. Nacida en 1931 en Rakówka cerce de Biłgoraj, en la región de Lublin. Los padres de Ursula eran maestros, cuyas vidas se centraban en el trabajo social con jóvenes.

Urszula evitó la deportación huyendo a casa de la familia de su madre en Krzeszów Bajo cerca de San, donde asistió a la clandestina escuela primaria. Se graduó en Zamość en 1950. Trabajó como profesora en Kłodzka Bystrica (1954-56), y luego ya en las escuelas de Wrocław (1958-64). Fue la líder de la sección literaria de la revista „Opiniones”. Fue editora de la revista mensual „Odra”(Oder), y se desempeñó como directora del Centro de Cultura de Wroclaw. Realizó las becas literarias en la revista americana Iowa City (1991) y en la revista Poitiers en Francia (1993).
Como poeta debutó en la prensa en 1954. El mundo se dió cuenta de la clase de poeta que era y muy pronto sus obras fueron traducidas a varios idiomas. En su biografía también se puede destacar varios dramas o obras infantiles. La escritora ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio de Ministro de Cultura, de ciudad de Wroclaw, y el premio de Stanisław Piętak.
Casi toda su vida adulta y laborar esta relacionada con Wroclaw - la ciudad que después de la guerra tuvo que crear su nueva visión. Su poesía ayudó en la construcción de la identidad de la ciudad.
Urszula Kozioł fue condecorada con el título de Ciudadano Honorario y esto sin duda fue un gran honor para Wroclaw y para sus admiradores. Como escribió Jacek Ossowski, el Presidente del Consejo Municipal de Wrocław: „Esto fue una clara señal de nuestra fe y esperanza de que en el futuro esta ciudad va a darle la inspiración necesaria para crear nuevas y excelentes obras. Dotar a los demás”.

jueves, 5 de enero de 2012

Laberinto


José Saramago








En mí te pierdo, aparición nocturna,
En este bosque de engaños, en esta ausencia,
En la neblina gris de la distancia,
En el largo pasillo de puertas falsas.

De todo se hace nada, y esa nada
De un cuerpo vivo enseguida se puebla,
Como islas del sueño que entre la bruma
Flotan, en la memoria que regresa.

En mí te pierdo, digo, cuando la noche
Sobre la boca viene a colocar el sello
Del enigma que, dicho, resucita
Y se envuelve en los humos del secreto.

En vueltas y revueltas que me ensombrecen,
En el ciego palpar con los ojos abiertos,
¿Cuál es del laberinto la gran puerta,
Dónde el haz de sol, los pasos justos?

En mí te pierdo, insisto, en mí te huyo,
En mí el cristal se funde, se hace pedazos,
Mas cuando el cuerpo cansado se quiebra
En ti me venzo y salvo, en ti me encuentro.



De "Poesía completa" Alfaguara Editores, 2005
Versión de Ángel Campos Pámpano









José Saramago
Poeta, novelista, periodista  y dramaturgo  portugués,  nacido en Azinhaga, Santarém, el 16 de noviembre de 1922.
Perteneciente a una familia de extracción humilde, inició tardíamente la educación primaria debido a los escasos recursos económicos de su padre. Superó con gran actitud diversas contingencias familiares, y a pesar de que debió suspender los estudios por  falta de dinero, siempre mantuvo el interés por la lectura de los clásicos. A partir de 1944, después de contraer matrimonio, escribió dos novelas no publicadas,  colaboró como crítico literario y formó parte de la primera Asociación de escritores  portugueses. Tradujo autores como Tolstoi, Maupassant y  Baudelaire, y publicó su primer libro de poemas en 1966 bajo el título "Os poemas possíveis".
En 1969 se afilió al Partido Comunista Portugués, dedicándose por completo al ejercicio literario como escritor y crítico.
Obtuvo numerosos galardones y doctorados Honoris Causa, entre los que sobresale el Premio Nobel de Literatura en 1998. Falleció en Tías, Lanzarote, España, en el año 2010

domingo, 11 de diciembre de 2011

Testigo De Excepción

 Francisca Aguirre





A Maribel y Ana

Un mar, un mar es lo que necesito.

Un mar y no otra cosa, no otra cosa.
Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre.
Un mar, un mar es lo que necesito.
No una montaña, un río, un cielo.
No. Nada, nada,
únicamente un mar.

Tampoco quiero flores, manos,
ni un corazón que me consuele.
No quiero un corazón
a cambio de otro corazón.
No quiero que me hablen de amor
a cambio del amor.
Yo sólo quiero un mar:
yo sólo necesito un mar.
Un agua de distancia,
un agua que no escape,
un agua misericordiosa
en que lavar mi corazón
y dejarlo a su orilla
para que sea empujado por sus olas,
lamido por su lengua de sal
que cicatriza heridas.
Un mar, un mar del que ser cómplice.
Un mar al que contarle todo.
Un mar, creedme, necesito un mar,
un mar donde llorar a mares
y que nadie lo note.



Francisca Aguirre nació en Alicante en 1930. Es hija del pintor Lorenzo Aguirre, a quien le dedicó el poemario “Trescientos escalones”, y que fue condenado a muerte por el régimen dictatorial franquista. Está casada con el poeta Félix Grande y es madre de la poeta Guadalupe Grande.
Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y valenciano. Su primer poemario, premio de poesía Leopoldo Panero, fue Ítaca, publicado cuando la autora contaba con 42 años. Desde entonces, y con la excepción de la década de los 80, la autora ha continuado publicando su obra de manera ininterrumpida.
Gana el Premio Nacional de Poesía 2011 con su poemario "Historia de una anatomía" (Hiperión, Madrid 2010), libro con el que ya ganó el premio Miguel Hernández 2010.
Aunque la poeta pertenece por fecha de nacimiento a la generación del 50 (Jaime Gil de Biedma y José Ángel Valente nacen en 1929, Francisco Brines en 1932 o Claudio Rodríguez en 1934) lo cierto es que la tardía publicación de su primer poemario ha supuesto que su nombre se vea apartado de las antologías de su generación y que sólo hasta hace poco su reconocimiento como poeta haya crecido significativamente. Como la misma autora dice “considero que pertenezco a esa Generación del 98 paciente, sin prisas, que como explicaba Antonio Machado, pensaba que el arte es largo y además no importa, porque lo único importante es la vida.



.